Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
4 febrero 2012 6 04 /02 /febrero /2012 18:49

...Mi bisabuelo guardó para su hija los apuntes de cocina que dejara la esposa fallecida...

    Como os anunciaba ayer, la receta de los cuadernos de mi abuela que he elegido para preparar este fin de semana es Pepitoria de Pollo. Un plato tradicional de la cocina española que no por conocido deja de ser interesante. En este caso, la receta encierra una curiosa historia, que os explico a continuación:

HNI_0039-copia-1.JPGHNI_0043-copia-1.JPG

    Al final del cuaderno dedicado al pescado hay una especie de apéndice precedido de la siguiente inscripción: “María del Carmen Moreno Acebedo. Apuntes de mamá. Almonte, 3-10-928”. Sigue una hoja en blanco y después, un título “Pollo o gallina”. Se aprecia claramente que tanto las hojas del cuaderno como la letra con que fueron escritas las recetas de pollo o gallina son distintas. El papel está más amarillento y a ambos lados de la página se aprecian dos rayas verticales de color rojo que no tienen las hojas del cuaderno de pescado. Todo indica que las recetas de “Pollo o gallina” fueron escritas por la madre de mi abuela, es decir, mi bisabuela. El detalle me resultó bastante extraño; desde siempre he creído entender que mi bisabuela murió siendo mi abuela todavía una niña. Por tanto, no tuvo tiempo de enseñarle a cocinar. Sabía, además, que mi bisabuelo, un terrateniente llamado Francisco Moreno Cala, volvió a casarse con Ana Medina. Mujer, al parecer, poco querida en la sociedad de la época. No fue ella la dueña de la caligrafía uniforme y preciosista con la que se escribieron las recetas de “Pollo o gallina”. Mi padre lo afirma convencido. Asegura que mi abuela, que era hija única, nunca se hubiera referido a su madrastra con el nombre de “mamá”. Tanto ella como su esposo, sus hijos y el resto de la familia le llamaban “la tía Ana”. Su teoría es que el abuelo Curro, mi bisabuelo, guardó para su hija los apuntes de cocina que dejara la esposa fallecida. Mi abuela, que aprendió a cocinar en el colegio sevillano de Las Esclavas y adquirió gran fama entre sus vecinos por su arte en los fogones, debió agregarlos, cuidadosamente cosidos, a los suyos propios. Aquí está la razón por la que tanto las páginas como la letra son distintas. Y el tono más amarillento con el que se han conservado las recetas de “Pollo o gallina” da fe de que fueron escritas en un tiempo anterior. Y de que su autora no fue mi abuela, sino mi bisabuela. Una bella señora, virtuosa y delicada -así, según mi padre, la describían quienes la conocieron- que respondía al nombre de Rosario Acebedo Pastor.

    Los ingredientes necesarios para la receta los solemos tener en cualquier casa: pollo, cebolla, caldo de verduras, vino blanco, pimienta, laurel, perejil, sal, nueces y almendras. He tenido que salir a comprar el pollo, el vino blanco y estos dos últimos frutos secos. He dejado a mi hijo en casa y, en honor a la verdad, debo confesaros que he vuelto triste del supermercado. O, para ser más exacta, enfadada por las injusticias de este mundo en el que nos ha tocado vivir. He comprado el pollo y el vino en el súper y me he puesto en la cola de una de las cajas. Justo delante mía había una señora con dos niños de corta edad y la cesta de la compra llena. Ha intentado pagar con tarjeta y la máquina ha denegado la operación en dos ocasiones. Con el gesto contrariado y bastante apurada, ha empezado a sacar artículos de la cesta, que la dependienta iba cogiendo y descontando del precio final. “Haz el favor de comprobar si me alcanza para pagar ésto con 20 euros. Es lo único que tengo, ha solicitado a la dependienta mientras buscaba el billete en el bolsillo de su chaqueta. “Hasta aquí son 19,80. Justo”, le ha contestado la cajera dedicándole una tímida sonrisa de satisfacción. La señora ha mirado la cesta, ya medio vacía, ha comprobado que tenía lo más importante y ha suspirado aliviada. Sus hijos, afortunadamente ajenos al trago que acababa de pasar la madre, jugaban con los cestos de plástico azul apilados junto a la caja. Y yo, muy seria, he pagado el pollo y el vino y me he encaminado a la puerta de salida con la bolsa en la mano. La madre ha salido junto a mí, con la bolsa colgada del hombro y un niño cogido de cada mano. “¡Qué mala está la vida, no sé donde vamos a llegar...”, refunfuñaba en tono bajo. “Yo tampoco, señora, yo tampoco”, le he contestado. He pensado en la noticia que ayer inundaba la prensa y el twitter: “El Gobierno limitará a 600.000 euros anuales el salario de los directivos bancarios cuyas entidades hayan recibido ayuda del FROB”. “Más de 40.000 al mes por hacer mal su trabajo”, he calculado mientras me dirigía, con el cabreo increscendo, a la tienda vecina a comprar las nueces y las almendras. “Y las madres de familia sin que les llegue para hacer una compra en condiciones”, he refunfuñado al cruzar la entrada del establecimiento. “¿Me decías algo?”, me ha preguntado el dependiente, un amable muchacho de Bangla Desh al que ya he nombrado en estas páginas.  RECETAS CON MUCHA SOLERA

    “No, disculpa, hablaba conmigo misma”. Le he pedido las nueces y las almendras... “Estás muy seria hoy. ¿Te ocurre algo? ¿Puedo hacer algo para ayudarte?”, me ha preguntado con dulzura. “¿Puedes acabar con las injusticias del mundo?”, le he devuelto la pregunta, mis ojos clavados en su mirada negra. ¡No, por supuesto. Qué más quisiera!, ha exclamado. “Entonces no te preocupes. Intentaremos sobrevivir pese a ellas”, le he contestado al tiempo de pagarle. Me ha sonreído y nos hemos despedido.

    Mañana prepararé la Pepitoria de Pollo y os dejaré la receta. Vendrán mis amigas Olivia N. y Wynie Smith a comer con sus hijos.

     Hasta entonces, FELIZ TARDE DE SÁBADO

                                                                                                        RoCastrillo

Compartir este post

Repost 0
Published by abremeloya - en RECETAS CON SOLERA
Comenta este artículo

Comentarios

Recomendar

  • : Abremeloya
  • Abremeloya
  • : Un blog de relatos eróticos y cocina con solera. Nuevos contenidos a diario. De lunes a jueves, las aventuras nocturnas y las conversaciones sobre sexo y hombres de Emi, Wynie, Olivia y Katty. Los fines de semana, recetas elaboradas siguiendo los viejos cuadernos de cocina de mi abuela, escritos hace más de 80 años. Y todos los días, discusiones sobre temas sexuales en la sección "Foro de Debates"
  • Contacto

Donaciones Paypal

 Agradezco de corazón tu valiosa ayuda.

Para donar, pincha AQUÍ

 

Buscar

Contador

Archivos