Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
28 septiembre 2012 5 28 /09 /septiembre /2012 21:13

 

 Ellas y sus hombres: la historia de unas prometedoras relaciones que se convirtieron en profundas decepciones...

MIS AMIGAS  han comenzado el otoño en estado de decepción profunda y generalizada con el género masculino.  EMI, WYNIE, KATTY Y OLIVIA acaban de vivir con estupor el viaje a pique de unas relaciones que vislumbraron prometedoras y agonizan o terminan dejando un reguero de dolor en unos casos, rabia en otros y desengaño en todos.

                          Cupidoerotismo

     Dolorida y ofendida. Así se encuentra Katty Lloyd después de que quien creyó EL AMOR DE SU VIDA  se haya esfumado sin motivos, explicaciones ni rastro. No entiende por qué de la noche a la mañana ha dejado de telefonearla y de atender a sus llamadas. No contesta a sus correos electrónicos y ha desconectado el whatsapp. Ella rememora al minuto los últimos momentos en que se vieron y las últimas palabras que se dijeron y, por más que desmenuza esas escenas en forma y fondo, no logra atribuir ningún fallo abominable ni pecado imperdonable a su conducta. Simplemente, el destino caprichoso quiso jugar en su contra aquella tarde...

    El Psiquiatra la telefoneó para saber si se veían y ella rehusó porque estaba con su hijo. Después, su hermana se presentó en casa por sorpresa y la convenció para que fueran a un multicines donde el niño podría ver el último estreno infantil y ellas otra película en la sala contigua. Y allí estaba él, en la corta fila de taquilla. Katty se acercó a saludarlo en cuanto lo vio, pero su enamorado se mostró seco y esquivo. Tanto, que ni siquiera se atrevió a presentarle a su hermana y a su hijo. Después no volvieron a cruzarse. Él compró su entrada para una película distinta y no se encontraron a la salida. Dos días más tarde, y a falta de cualquier contacto por su parte, Katty le escribió un mensaje en el que le preguntaba por qué había estado tan frío. “Porque soy gilipollas”, le contestó él. Nada más. Al día siguiente, ella, que estaba en ascuas y no entendía nada, lo telefoneó y le preguntó acerca de su extraño comportamiento. Le pidió que se vieran y él se limitó a contestarle que sí, que otro día la llamaría. No lo hizo. Katty insistió un par de veces más. Sin respuesta.

    Independientemente del amor que no llegaran a confesarse aunque todo indicaba que lo vivían, Katty no deja de lamentar la falta de consideración hacia ella como persona, como ser humano, por parte de El Psiquiatra. El hombre que la transportaba al paraíso, que había pasado noches enteras acariciándola y susurrándole al oído la felicidad mutua, LAS FUENTES DEL PLACER la desprecia ahora hasta el punto de ignorar sus sentimientos y no darle ninguna explicación sobre tan repentino cambio de actitud. Como si ella no fuera nadie ni mereciera nada. Hace ya casi una semana que no tiene noticias suyas y ha dado la relación por muerta. Lo que no sabe es cómo reaccionará cuando vuelvan a verse. Está convencida de que eso ocurrirá. Tienen amigos en común y el encuentro será inevitable...

                                       Olvido

     Situación similar ha sufrido Wynie con EL TUITERO. En su caso, a la decepción añade la rabia. Por las palabras falsas. Por los sentimientos fingidos. Por el paso radical del “te quiero” al te ignoro que su otrora amigo especial le había propinado. Por los momentos de gloria que se esfumaron; charlas y besos que se llevaron el viento y el mar. UN AMOR DEVORADO POR EL MAR Frases llenas de poesía y borradas por el desprecio de quien mismo las escribiera. Erosionadas por el hielo, como si nunca hubieran existido... Y ahora, en las cada vez más escasas ocasiones en que sus recuerdos le asaltan el pensamiento, rememora las palabras de su íntima Emi Abbott: “buscan a una mujer que los mime, les caliente la cama cada noche, se desviva por ellos... Los hombres son muy simples, amiga..." EMI Y WYNIE, LOS HOMBRES Y LA VIDA  

    Y muy cobardes: incapaces de afrontar la situación y hablar de forma clara y abierta, como personas maduras, masculla una mañana en que se despierta sola en su cama y añora los besos perdidos de El Tuitero en días similares a ése. “Cuando te dejan de repente, después de haberte manifestado tanto amor, la mayoría de los hombres actúan como seres despreciables...”, brama en un tono que se confunde con el rugido de la cafetera...

    Wynie, al contrario de lo que le ocurre a Katty, no cree que vaya a encontrárselo nunca. El Tuitero no pertenece a su círculo de amigos. No siquiera vive en Madrid. Por tanto, la única opción que le queda para tener noticias suyas es que él mismo se las dé. Y no cree que vaya hacerlo. Tampoco ella las buscará. Después de varios mensajes sin respuesta, se ha empeñado a fondo en los deberes del olvido... EL SEXO SIN PRELUDIOS

    La próxima semana os hablaré sobre las decepciones de Emi y Olivia. Y mañana, como cada fin de semana, tendréis en estas páginas una receta con solera...

                                                                                                             RoCastrillo

 

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
27 septiembre 2012 4 27 /09 /septiembre /2012 18:50

     ...De pie, era capaz de sostenerla abrazada a su cuerpo y hacerle que sintiera su miembro grande y duro golpeando con destreza el interior de sus entrañas... 

    Wynie estaba sola en casa esa noche de viernes. No tenía a su hijo y no pensaba salir. Emi andaba muy ocupada con su trabajo, Katty con El Psiquiatra EL AMOR DE SU VIDA y, respecto a Olivia, sufrían un profundo desencuentro ocasionado por El de 28 y unas fotografías...  AMIGAS, HOMBRES Y CELOS

    Pensó en echarse en la cama unas horas y despertarse en mitad de la madrugada para salir a El Maligno a tomar algo. Se tomó un vaso de leche caliente, se tumbó y cerró los ojos. Intentó quedarse dormida sin conseguirlo. Más bien, podría decirse que no tuvo tiempo de hacerlo. Sonó el teléfono y se levantó a cogerlo. Era El Profesor de Matemáticas. LISTA DE AMANTES Le indicó que estaba en su bar habitual, cercano a la casa de ella, y que le gustaría mucho verla. Wynie le hizo saber que no estaba preparada y que tendría que esperarla más de una hora.

postura de pieempotradaEl-abrazo-Kamasutra

    -¿No quieres invitarme a tu apartamento? Estaré más cómodo sentado en tu sofá.

   -Tu sí, pero yo no. Y en este caso, si me lo permites, soy la que decide. Prefiero que nos veamos en la calle, aunque tendrás que ser un poco paciente. Si estás cansado de ese local, elige otro.

    -No importa. Me quedo aquí, pero no tardes mucho.

    -Ya te lo he dicho. Alrededor de hora y media. No pudo arreglarme en menos tiempo. Ya lo sabes...

    “Y tanto que lo sé”, lamentó El Profe para sus adentros. Era consciente de que llevaban más de dos años viéndose y ninguno de los dos cambiaba sus hábitos para congraciarse con el otro. Wynie le insistía en que, si no quería esperarla en el bar, la llamara un día antes para concertar una cita a la que acudiría puntual. Y él persistía en telefonearla solo cuando ya estaba en la calle y se acordaba de ella, probablemente porque no le había surgido otro plan más interesante. Así solían iniciarse sus encuentros: con la sempiterna discusión de “no tardes mucho en arreglarte”, “si me hubieras llamado antes”, “invítame a tu casa”, “espérame en el bar”.

    El Profe se resignó a permanecer por un tiempo indefinido sentado en el incómodo taburete de aquella barra. Se había propuesto desde el verano reducir al mínimo su consumo de alcohol y pidió una cerveza en lugar del clásico güisqui. Sacó del bolsillo de su camisa un ajedrez electrónico y se dispuso a matar el rapo desarrollando estrategias para derrotar a la pequeña máquina. Wynie, por su parte, tomó una parsimoniosa ducha, se enfundó el modelo que comprara una tarde rabiosa por los desplantes de EL TUITERO y se maquilló, como era su costumbre, en tonos muy suaves. Llegó al bar cuando él intentaba que la máquina no le ganara la segunda partida. La vio entrar, apagó el aparato, lo guardó y salió a su encuentro. La piropeó con galantería y la besó en las comisuras de los labios.

    Wynie alabó la decisión de su amante de reducir el consumo se alcohol y se alegró de que no tuviera, como siempre, unas copas de más. Ello implicaba que no tendría que estar todo el tiempo quitándole las manos de encima. No le gustaba que nadie la tocara en público. NOCHES ARDIENTES Hablaron de las vacaciones y del trabajo, de política y de literatura. Nada acerca de sus vidas privadas. Después de pasar un largo rato en el mismo local, se encaminaron hacia la casa de Wynie y, a petición de ésta, se sentaron en una terraza cercana a su apartamento. Pidieron unos refrescos y siguieron conversando. La media luna presidía una noche estrellada con una temperatura que invitaba a degustarla....

   El Profe no quitaba los ojos de los pechos de su compañera ni dejó de piropearla con frecuencia. No llegó a tocarla pero se dedicó a excitarla con frases del tipo “estoy deseando tener tus pezones en mi boca”, “pienso en tu cuerpo desnudo y se me pone más dura que una piedra” o “te voy a subir encima mía y te voy a cruzar entera con mi verga...”

    Precisamente esto último fue lo que hizo nada más llegar. Se desnudaron en medio del salón y él, de pie, la cogió y la encaramó a su cuerpo, atravesando su interior con la poderosa herramienta enhiesta. Sin prolegómenos distintos a esos besos profundos que se regalaban, lenguas enroscadas casi chocando las gargantas y respiraciones entrecortadas. Aunque no le ocasionaba dolor, a Wynie no llegaba a convencerla ese sexo sin preludios, sin caricias ni tocamientos que precedieran al momento cumbre. Ese instante que sentía como un torrente penetrando su interior y provocando que vibrara y se estremeciera al alcanzar el objetivo. Sin embargo, pocos había conocido con la potencia y la grandilocuencia de EL AMANTE DURADERO El hombre que, de pie, era capaz de sostenerla abrazada a su cuerpo y hacerle que sintiera su miembro grande y duro golpeando con destreza el interior de sus entrañas. Una y otra vez. Hasta sucumbir de placer y contemplar las paredes de la casa balancearse al ritmo de las estremecidas de su ser...

                                                                                                                 RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
26 septiembre 2012 3 26 /09 /septiembre /2012 17:23

     La Dulce Alicia recibe un mensaje obsceno de su amante y duda sobre la conveniencia de volver a verlo...

    El día que LA DULCE ALICIA recibió el mensaje de El Turco, poco después de finalizar sus vacaciones, estaba en su casa de tertulia y café con sus amigas Katty Lloyd y Wynie Smith. Ambas se quedaron perplejas ante la reacción de la anfitriona que, tras leer el SMS, soltó un sonoro “hijo de perra” y estampó con fuerza su puño cerrado sobre la mesa.

    -Tranquila, que te vas a hacer daño. ¿Que ha pasado? ¿Qué te han escrito? ¿Es El Turco? preguntaban con insistencia Katty y Wynie.

   -Esto es muy fuerte. Juzgad vosotras mismas, contestó Alicia mostrándoles la pantalla del aparato. EL SEXO ANAL

      alicia 2 Postura perro

   Las tres amigas leyeron y releyeron el siguiente texto: “estoy deseando sodomizarte. El sábado te voy a meter un consolador hasta el fondo de tu culito, y mi polla por delante. Vas a gritar como una gata en celo”.

    -Eso es una burrada escrita por un tipejo que no te merece, Alicia. No vuelvas a quedar con él. Encontrarás a otro hombre que te trate con respeto y cariño, le recomendó Katty en tono decidido.

    Alicia no la escuchó. Estaba aturdida e intentaba resarcirse escribiendo una contestación que molestara a su receptor. Un par de frases como éstas: “quiero pensar que te has confundido y ese mensaje no iba dirigido a mi. Deseo que te lo pases muy bien sodomizando a su destinataria y que grite tanto como dices, pero de asco”.

    -Eso, por no ponerle que sodomice a su puñetera madre, bramó al tiempo que mostraba a sus amigas la respuesta.

    -Espera, Alicia. No lo envíes aún. Estas cosas no se deben hacer en caliente, le aconsejó Wynie.

    -Vale, vale, pero decidme que pensáis del asunto.

    -Voy a repetirte lo que pienso, Alicia, porque creo que no me has escuchado, expresó Katty. No vuelvas a quedar con él, ésa es mi opinión, reiteró.

     -¿La tuya también, Wynie?, quiso saber Alicia.

    -No sé, no me voy a poner así de radical, contestó la aludida. A lo mejor a él no le sonaba tan fuerte. Puede que en su cultura sea normal expresar esos deseos claramente. Tengo entendido que a los turcos les gusta mucho la práctica del sexo anal, aunque no te lo digo por experiencia propia. No la he tenido. En cualquier caso, lo importante es lo que sientas tú. Solo tú puedes saber en qué grado te ha ofendido y plantearte si quieres o no volver a verlo.

    -Me he ofuscado mucho, la verdad. No voy a mandarle el mensaje que he escrito ni ningún otro. No quiero contestarle. Me inquieta que me hable de una forma que considero obscena y violenta. Ahora me vienen a la cabeza los consejos de mi hermana y sus amigas y pensar en quedar de nuevo con él me produce cierto miedo, confesó AliciaLA DULCE ALICIA Y EL SEXO FUERTE

    -En ese caso, no lo hagas. Si crees que puede hacerte daño no deberías volver a verlo, le indicó Wynie. Me gustaría preguntarte si realmente piensas que sería capaz de eso.

    -No lo sé, no lo sé, repitió Alicia. Lo cierto es que el mensaje me ha sorprendido mucho. Él nunca me ha hablado así. Más bien al contrario, puntualizó. Era educado, detallista y tierno. Me trataba con delicadeza y respeto. No entiendo cómo se le ha ocurrido enviarme un mensaje tan fuerte, tan obsceno...

    El sonido del teléfono interrumpió sus palabras. Era un nuevo mensaje de El Turco. Decía así: “no me has contestado. Pensé que mi propuesta te gustaría mucho. Espero ansioso tu respuesta”. Alicia lo mostró a sus amigas al tiempo que soltaba un “que siga esperando. No pienso contestarle”.

    -Bueno, el tono de este segundo mensaje es distinto. Puede que Wynie tenga razón y que él te enviara el mensaje sin pensar que pudiera molestarte”, comentó Katty.

    -Puede, pero eso no me consuela. Debió ponerse en mi lugar y pensarlo dos veces antes de mandarlo. No pienso contestarle y dudo que lo vuelva a ver, afirmó Alicia.

    El grupo siguió su tertulia y, un buen rato después, el móvil de Alicia volvió a sonar. No era un nuevo mensaje, sino una llamada de El Turco. En tono amable, le dijo que estaba deseando volver a verla y le preguntó por sus vacaciones. Quiso saber si iban a citarse el próximo sábado, pero Alicia no resolvió sus dudas.

    -No lo sé. Llámame un día antes y te diré si puedo, le contestó en tono seco y frío. Él le mandó un beso y se despidió.

   Alicia estuvo varios días sin despejar la incógnita. Pensar en El Turco la inquietaba. Recordaba el primer mensaje y se estremecía. El miedo a que le hiciera daño seguía revoloteando por su mente...

    Y el miedo, como solía decir Wynie, es un intruso que entorpece cualquier tipo de relación...

                                                                                                    RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
25 septiembre 2012 2 25 /09 /septiembre /2012 22:59

25S

Cargas policiales en las inmediaciones del Congreso de los Diputados

El video que sigue ha sido grabado esta tarde por las cámaras de TVE en la Carrera de San Jerónimo, a las puertas del Congreso de los Diputados. La policía carga contra los miles de ciudadanos que se manifestaban para exigir una democracia más participativa, entre otras reivindicaciones políticas y sociales. Hay una persona con una lesión medular grave. Vean y juzguen. Sobran las palabras.

Repost 0
Published by abremeloya
Comenta este artículo
24 septiembre 2012 1 24 /09 /septiembre /2012 19:01

    La Dulce Alicia notaba que el sexo anal se había convertido, para El Turco, en el mayor aliciente de la relación que mantenían...

   Los fogosos encuentros eróticos-culinarios entre LA DULCE ALICIA y El Turco se sucedían un sábado de cada dos. Ella recibía gozosa al amante exótico que le proporcionaba mucho placer y ningún problema. La amaba con pasión y la trataba con ternura. Los instintos básicos del animal que la poseía en la cama se transformaban en los corteses modales del caballero que preparaba la cena y la servía a su dama en la mesa. Alicia era feliz: había conseguido el tipo de relación que pretendía y dejó de preocuparse por las advertencias de su hermana y sus amigas, quienes insistían en que extremara las precauciones por el hecho de que su amante era turco.  LA PASIÓN TURCA DE LA DULCE ALICIA

    Una de aquellas noches, tumbados en el sofá después de cenar, El Turco desnudó a Alicia y la sentó sobre sus piernas. Al tiempo que la besaba, introdujo su dedo índice en el ano femenino y, tras cerciorarse de que a ella le gustaba por el incremento de sus gemidos, balanceó el dedo en su interior con la intención de dilatar el orificio para facilitar el paso de su tremenda herramienta en erección.

                                               sexo-anal.jpg

    Alicia no practicaba el sexo anal desde los años felices de la relación con su ex marido. Había pasado más de un lustro de aquellos tiempos. Y en esa primera vez con El Turco, la mezcla de dolor y placer provocó que un fuerte alarido se escapara de su garganta. El hombre acarició sus cabellos rubios y la atrajo con vehemencia hacia su cuerpo, su potente virilidad introducida por completo en el trasero de Alicia.

   El interior femenino se ensanchaba en cada una de las embestidas para adaptarse al tamaño del instrumento que lo perforaba. Los alaridos de Alicia se tornaron en gemidos de placer, mientras el rostro de su amante se mostraba ante su mirada clara como la viva imagen del gozo. Alicia disfrutaba recreándose en el éxtasis que se dibujaba en la cara de El Turco, indicándole y haciéndole sentir que la felicidad era eso.

     Después de aquella primera vez, La Dulce Alicia empezó a notar que el sexo anal se había convertido, para El Turco, en el mayor aliciente de la relación que mantenían. El primer indicio de dicho convencimiento fue la transformación del guion que se reproducía de forma similar al principio de cada cita. El Turco dejó de penetrarla contra la pared en el pasillo de entrada a la vivienda. LA DULCE ALICIA Y EL SEXO FUERTE Ahora la conducía hasta el salón, le bajaba la falda y le pedía que se tumbara en la alfombra adoptando la posición del perro. Él mismo la acomodaba procurando que su cabeza estuviera lo más bajo posible, casi rozando el suelo. Abría sus muslos y, durante unos instantes, se recreaba en la belleza de la visión de aquel trasero redondo, blanco y delicado. Lo palpaba, lo pellizcaba y lo mordisqueaba. Humedecía con su boca el bonito orificio que pretendía perforar y preparaba la introducción con la punta de su lengua. Mojaba asimismo su herramienta con saliva, la acercaba al objeto de su deseo, separaba las nalgas con sus manos y la metía con suavidad hasta sentir que horadaba las profundidades.

    Haciendo caso omiso de unos gritos de dolor que eran el preludio de sollozos placenteros, empujaba su polla con ardor hasta alcanzar la meta que lo conducía al éxtasis. Y estallaba de júbilo al comprobar que los pelos de su pubis frotaban los bordes del ano femenino. Cerraba con fuerza el mentón y luchaba por contener el brote de la savia que llenaba sus testículos. Acariciaba el clítoris de su compañera para eliminar los restos de su dolor y trocarlos por placenteras vibraciones. Volvía a presionar con el glande los rincones más profundos y continuaba la penetración vigorosa hasta sentir las vibraciones de una Alicia extenuada por el éxtasis. Solo entonces salía de su interior y derramaba en su espalda un caudal de vida...

    El cambio en las prácticas amatorias con El Turco no perturbó la relación ni alteró el estado de felicidad que Alicia sentía cada sábado que marcaba los encuentros entre ambos, envueltos en sexo y manjares. La llegada del verano interrumpió las citas. El Turco se marchó a su tierra y Alicia se dispuso a disfrutar de unas tranquilas vacaciones junto a su hija.

    La vuelta a Madrid se presentó para Alicia vestida de desengaño. Un mensaje de El Turco, inquietante y provocador, le recordó los consejos de su hermana y sus amigas y gestó su preocupación por los derroteros que podía tomar la relación que tanta felicidad le procuraba...

    Del citado mensaje y sus consecuencias os hablaré en próximos relatos.

                                                                               RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
23 septiembre 2012 7 23 /09 /septiembre /2012 12:17

    Una receta tradicional, sencilla y de alto valor energético

    Hoy traigo a estas páginas una sencilla y nutritiva receta de lentejas caseras, tal como las cocinaban mi abuela y mi madre: con verduras y chorizo. Las lentejas son ricas en hierro, proteínas y aminoácidos y constituyen un alimento de alto poder energético. Enumero a continuación los ingredientes y paso luego a relatar el modo de elaboración.

                                  HNI_0043.JPG

    INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS:

    Medio kilo de lentejas del tipo pardiña, más pequeñas que las habituales y que no necesitan tiempo de remojo previo; una patata, una zanahoria, un tomate, un pimiento, una cebolla, 4 dientes de ajo, 1 chorizo para guisar, una hoja de laurel, una pizca de comino, una cucharadita de pimentón, dos clavos, sal, pimienta y agua.

    MODO DE ELABORACIÓN:

   Se ponen en la olla exprés medio kilo de lentejas y se añaden, peladas y enteras, la zanahoria, la patata, la cebolla, los 4 dientes de ajo, el pimiento, el tomate y el chorizo. Se echan las especias citadas y la sal y se cubre todo de agua. Se cierra la olla y se deja al fuego durante 15-20 minutos. También se pueden cocinar en una cazuela, en cuyo caso el tiempo de cocción aumentaría hasta una hora aproximadamente.

   Una vez que las lentejas estén tiernas, se sacan de la olla o cazuela las verduras y se reservan en una plato. Se pasan por el pasapuré o chino el tomate, el pimiento, la cebolla y los ajos y se agregan al guiso. La patata se trocea y se añade también a la olla. La zanahoria y el chorizo se parten a rodajas y se usan para decorar el plato, tal como aparece en la fotografía.

     Una receta tradicional, sencilla y muy nutritiva, que espero disfrutéis mucho.

     ¡Feliz domingo! Y si además resulta erótico, mejor...

                                                                                                                 RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en RECETAS CON SOLERA
Comenta este artículo
21 septiembre 2012 5 21 /09 /septiembre /2012 21:32

 

   Aquella pasión turca que LA DULCE ALICIA  vivió una noche no se quedó ahí. El Turco siguió llamándola. Ella necesitaba trabajar mucho para salir adelante y tenía que ocuparse de su hija pequeña, así que le quedaba poco tiempo para pensar en hombres. Solo un sábado de cada dos la niña se iba con su padre UN DIVORCIO SEGUIDO DE UN FLECHAZO. Disponía, por tanto, de dos únicas noches al mes para si misma y empezó a barajar la posibilidad de convertir a El Turco en su amante y pasar junto a él ese escaso tiempo libre que hasta la fecha solía dedicar a salir con su hermana y otras amigas. LA PASIÓN TURCA DE LA DULCE ALICIA

                                  Olivia y el de 28

    En esta ocasión, el destino caprichoso se confabuló con sus deseos. El Turco la telefoneó para preguntarle cuándo podría verla y ella se lo dijo: “este sábado no, el próximo”. Así de fácil. El hombre entendió el mensaje y cada viernes, sobre las cinco de la tarde, la llamaba para fijar la cita del día siguiente. Además del sexo, tenían otra cosa en común: la mutua afición por la cocina. El Turco estudiaba hostelería en Madrid con el objetivo de montar, en el futuro, un restaurante de gastronomía internacional en su tierra. Y con el beneplácito de Alicia convirtió la cocina de su casa -un sábado de cada dos- en su particular laboratorio de ensayo.

   Solía llegar cargado de bolsas sobre las siete de la tarde. A ella le encantaba pasar las horas previas mimando su cuerpo y su casa para que todo estuviera perfecto a la hora acordada. Siempre se repetía la misma escena. Él llamaba y ella abría la puerta y lo recibía en el pasillo de entrada a la vivienda. Él soltaba las bolsas en el suelo, se abrazaban y se besaban hasta ahogarse. Sin palabras. Dos lenguas entrelazadas. Dos bocas fundidas en una. Alicia contra la pared y El Turco clavando sobre su pubis la potente virilidad. Metiendo las manos bajo sus faldas e intentando despojarla de las bragas. Al conseguirlo, cogía la prenda íntima, la levantaba como si se tratara de un trofeo y la dejaba caer. Alzaba el vestido, dejaba al descubierto aquel bosque amarillo y regaba la tierra con su boca antes de introducir en su interior el árbol del placer...

    El Turco disfrutaba balanceándose con vehemencia sobre Alicia, haciéndole que sintiera la potencia de su sexo duro en lo más profundo de su ser. Se excitaba in crescendo al escuchar los gritos de la mujer callada, blanca y delicada que le despertaba sus instintos más básicos. Se afanaba en penetrarla hasta el fondo, hasta sentir que poseía por completo el cuerpo frágil y que ella lo aceptaba y lo hacía suyo. Le gustaba empezar así: en la penumbra del pasillo, cogiéndola contra la pared como si fuera un animal, desnudándola solo lo justo, mientras él permanecía vestido de cintura para arriba y el resto de la ropa caída sobre los pies. Se quedaba dentro de ella hasta que la sentía alcanzar el éxtasis y en ese instante la embestía con fuerza. Contemplaba el rostro de Alicia inundado por el placer y su deseo se incrementaba hasta el límite. Entonces salía de su interior y regaba las mejillas y el canal de los pechos con la savia de la vida...

    Después se aseaban ambos, recogían las bolsas que El Turco había traído y se disponían a preparar la cena. Como ocurría en el sexo, él pretendía llevar la iniciativa también en la cocina. Decidía el menú, compraba los ingredientes necesarios y los llevaba a la casa de ella. El papel de Alicia se reducía a hacer de “pinche”. Sacaba los utensilios necesarios, picaba las verduras y partía la carne o el pescado de la manera que él le indicaba. Casi siempre, la cocina protagonizaba las escasas conversaciones entre ambos, que solían darse precisamente en esos momentos: mientras guisaban. De poco hablaban en la cama. Él se quedaba dormido después de amarla hasta cerciorarse de que tampoco ella podía más. Infalible, se despertaba por la mañana con la herramienta enhiesta y la introducía en el cuerpo liviano y adormilado...

   A La Dulce Alicia le gustaba ese hombre discreto y taciturno, educado y cortés en las formas y fogoso en el sexo. Su hermana y amigas le advertían con frecuencia que extremara las precauciones y que se mantuviera alerta, con un cierto retintín por el hecho de que su amante era turco. Wynie Smith era una de las pocas que la tranquilizaba en ese sentido. “No te preocupes. Turquía es un país laico desde los tiempos de Atatürk, hace casi un siglo. Lo único que debe importarte de ese hombre es que te haga feliz”, le repetía.

    Y Alicia, de momento, lo tenía claro: El Turco la hacía feliz cada sábado que pasaban juntos. Mientras así ocurriera, no quería plantearse nada más.

                                                                                                                     RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
20 septiembre 2012 4 20 /09 /septiembre /2012 22:00

    "...Vaivenes provocados por los hombres, los celos, la envidia o el egoísmo..."

     Emi, Wynie y Katty estaban tomando algo en una terraza del Madrid castizo cuando vieron a El de 28 acompañado de una guapa joven de su edad. Esa noche,  Katty debía ser la protagonista. Empezaba una prometedora relación con un psiquiatra y deseaba relatar a sus amigas todos los pormenores de su flamante historia de amor. Y así estaba sucediendo hasta que vieron a El de 28 junto a una mujer distinta a Olivia, quien declinó asistir a la reunión del grupo. HOMBRES QUE SABEN AMAR. DIÁLOGO FEMENINO

   El motivo principal de su ausencia fue que no quería ver a Wynie. Esta última sabía que estaba enfadada con ella desde que aceptó salir con El de 28, justo antes de marcharse de vacaciones. TENTADORA OFERTA

                                              el-de-28-en-cama.jpg

   Olivia y Wynie no se habían visto, y ni siquiera habían hablado por teléfono, desde que volvieron a Madrid a principios de septiembre. Ellas, que eran amigas y confidentes, que se veían casi a diario y que no pasaban una sola jornada sin tener noticias una de la otra, mandaron a pique el barco al que un día ya lejano decidieran subir juntas porque un hombre se interpuso. Tal como anuncié en una de las primeras páginas de este blog, la referida a la relación del cuarteto protagonista, os mantendría, queridos lectores, al tanto de los vaivenes que sufriera la amistad de las chicas, provocados por los hombres, los celos, la envidia o el egoísmo”  EMI, WYNIE, KATTY Y OLIVIA

    En esta ocasión, Wynie maldecía el día en que aceptó la invitación de El de 28 para salir. Consultó a la propia Olivia antes de hacerlo y ésta insistió en que no le importaba. Incluso le aseguró que ni siquiera se enfadaría en el caso de que llegaran a tener sexo. Pero una cosa es lo que se habla y otra, cómo se reacciona ante hechos consumados. Y en el caso que nos atañe, sin consumarse. Wynie sabe que no tuvo sexo con El de 28. LA TENTACIÓN SIEMPRE LLAMA DOS VECES El problema es que Olivia no se lo cree. El motivo: una fotografía publicada en Facebook en la que el joven posa sobre la cama de Wynie, ataviado con un pantalón vaquero y el torso desnudo.

    En el momento en que El de 28 y su amiga se alejaron, el trío aparcó la conversación sobre el romance de Katty y El Psiquiatra para entrar de lleno en el asunto del enfado de Olivia. Emi y Katty tenían la teoría de que el motivo era la imagen que Wynie había colgado en su muro del Facebook, y no la creencia de Olivia de que había tenido sexo con su hombre.

   -Ella, aunque diga lo contrario, sabe que no ha habido nada entre El de 28 y tú, pero el problema no es ése, indicó Emi a Wynie.

   -Claro que no, corroboró Katty. El problema es la foto. Sin que Olivia me lo haya dicho, estoy segura de que le ha ofendido que publicaras esa imagen, Wynie. Ya sabes: el orgullo herido, el que dirán... ¿Por qué lo hiciste?, le preguntó.

   -Los efluvios de la noche. Hacemos muchas tonterías con unas copas de más. El de 28 estaba empeñado en que publicara una foto suya en mi muro para ver cómo reaccionaban mis amigas, casi todas mayores de 40. Debe ponerle mucho lo de obsequiar a su ego.

    -Pues eso es lo que le ha molestado a Olivia, que lo sepas. Y a mi sí me lo ha dicho, reveló Emi. Parece mentira que no la conozcas. Le ha parecido una falta de respeto por tu parte. La gente ha hecho comentarios y ya sabes cómo es ella de sentida con esas cuestiones. No entiendo cómo no pensaste en Olivia, en el daño que podías hacerle. Tú, que todo lo piensas, le recriminó.

    -Lo hice por eso, porque no lo pensé. Los efluvios de la noche. Os lo acabo de decir, reiteró Wynie. Y no me echéis más mierda encima, que yo también estoy dolida. No quiere verme ni responde a mis llamadas. Hoy no ha venido porque estaba yo. ¿Eso os parece bonito? ¿Por un mocoso con el que ni siquiera me he acostado? Pues ella verá lo que hace. La he llamado varias veces sin respuesta y no pienso insistir más.

    -Volveréis a ser amigas, estoy segura, afirmó Katty, tajante.

   -Y yo también lo estoy, la secundó Emi. El tiempo pasa y borra las heridas. Cualquier día pensará en ti, te llamará y recuperaréis vuestra amistad. Es absurdo y ridículo que dos amigas se enfaden por un hombre. Es lo que pienso y se lo he dicho. Y ella también lo cree así, pero necesitará encontrar el momento para llamarte...

    -Cualquier momento será bueno. No os puedo decir más, concluyó Wynie.

                                                                                                            RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
19 septiembre 2012 3 19 /09 /septiembre /2012 22:41

    Katty, Emi y Wynie hablan sobre los hombres que saben cómo amar

   Katty Lloyd está viviendo sobre una blanca nube de vuelo suave y ondulado su flamante y cada vez más firme historia de amor con El Psiquiatra EL AMOR DE SU VIDA. De vez en cuando baja para cumplir con papel de madre y con el resto de sus obligaciones cotidianas. También, para hacer partícipe de su felicidad al resto del grupo. EMI, WYNIE, KATTY Y OLIVIA Fue el caso de ayer. Emi tenía invitaciones para el estreno de la obra ¿Quién teme a Virginia Woolf?, en el madrileño Teatro de La Latina. A la velada se sumaron Katty y Wynie. Por motivos que quedarán para otra ocasión. Olivia declinó asistir.

     200px-Psycheabduct amor 220px-Allori Venus Cupido

    Al término de la representación llegó la copa de champán ofrecida por la productora a sus invitados. Y seguidamente, las confidencias femeninas, que empezaron en un bar del barrio y terminaron en El Maligno. Katty estuvo pletórica durante toda la noche y su mirada lucía los destellos del amor.

    -Cada minuto a su lado es mágico. Estoy flotando, confesó a sus amigas.

    Estaban sentadas en la terraza de un local de vinos y tapas, casi vacío y cercano al teatro y al domicilio de Wynie. Se notaba que la crisis hacía estragos en una zona muy concurrida en el pasado reciente. Los camareros de los establecimientos colindantes permanecían charlando de brazos cruzados, a la espera de que alguno de los escasos clientes reclamara sus servicios. El amor da mucha hambre y Katty, corroborando esta teoría, engullía un hermoso bocadillo de jamón con tomate. Entre bocado y bocado la asaltaban los recuerdos de las manos de El Psiquiatra acariciando con maestría las partes más erógenas de su cuerpo.  LAS FUENTES DEL PLACER

    -La comida y el sexo. Los dos placeres más grandes de la vida, comentó como si pensara en voz alta.

    -Es lo único que hacemos El Polaco y yo cuando estamos juntos. Vamos de la cocina a la mesa y del sofá a la cama y vuelta a empezar, le contestó EmiPASIÓN ANIMAL

    -Él sabe exactamente dónde tiene que tocar para estremecerme. Cada poro de mi piel vibra con un simple roce de sus dedos. El susurro de sus palabras me emociona. Lo que me está ocurriendo es muy grande, amigas, siguió Katty.

   Wynie no contestó. La escuchaba absorta, mojando sus labios con pequeños sorbos de coca-cola. Emi asintió con una sonrisa cómplice. Sabía de lo que hablaba porque en estado similar se recordaba a si misma en sus fogosos y efímeros encuentros con El Polaco. Katty prosiguió su monólogo gozoso.

  -Creo que el hecho de que sea médico y conozca bien la anatomía humana está directamente relacionado con su precisión a la hora de tocar, explicó.

   -Tampoco te pases, que es psiquiatra, no especialista en Medicina Interna, rió Emi. La maestría en el arte de tocar depende del tipo de hombre, no de la profesión. El Polaco no es médico y a mi me vuelve loca con solo rozarme, puntualizó convencida. ¿Tú qué dices, Wynie?

    -Que si, que va en función de cada hombre. Y de la atracción, de la química, por supuesto, respondió la aludida.

    -Este hombre es especial. No puedo describir el placer que siento con él. Es algo sublime, aseguró Katty.

   -Me alegro de que te haga tan feliz. ¿Ya no te acuerdas de El Belga?, inquirió Emi con cierto retintín mientras Wynie torcía el gesto.

    -No. Ni quiero, precisó la interesada. Su amor me llevaba al abismo. KATTY, SU AMANTE BELGA Y EL ABISMO  El de El Psiquiatra, al paraíso.

    -Menuda diferencia, rió de nuevo Emi. Lo que falta es que te dure y no se esfume como el viento. O como   EL TUITERO  de Wynie, ironizó mirándola a los ojos.

   -Esa noticia no está en cartelera, Emi. Ha caducado, masculló ésta, tajante. Ahora la primicia la tiene El Psiquiatra de Katty.

    -Por cierto, chicas, mirad allí, terció Katty girando su rostro a la derecha y señalando con el gesto a una pareja que se acercaba. ¿No es ese El de 28CORAZÓN CERRADO

     Emi y Wynie se volvieron al unísono.

    -Efectivamente, asintieron. El de 28 con una morena de su edad, especificó Wynie.

     El trío femenino lo miró con descaro al tiempo que él saludaba desde lejos con un guiño y su clásica sonrisa de seductor. (Continuará)

                                                                                                   RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
17 septiembre 2012 1 17 /09 /septiembre /2012 22:09

   ...Explorando cada fuente de placer y prolongando cada gemido femenino con la fuerza inquebrantable del deseo...

   Katty Lloyd y El Psiquiatra no tuvieron sexo esa primera noche en que ella aceptó su invitación de quedarse a dormir. EL AMOR DE SU VIDA Tal como el caballero le había prometido, le ofreció un sencillo pijama de algodón blanco, un cepillo de dientes y la condujo hacia un confortable dormitorio. “Si necesitas algo, estoy en la habitación contigua”, le dijo antes de darle un casto beso de despedida.

    Estaba rendida y durmió como un lirón. Él entró en su habitación por la mañana y se sentó al borde de la cama donde ella descansaba. La miró con ternura y la despertó de la misma forma que la había despedido: con un casto beso. “Tengo que irme. No me gusta llegar tarde a ningún sitio, y menos al trabajo”, le susurró al oído en tono tierno. Ella abrió los ojos al escuchar sus palabras.

    200px-French Kiss 300px-Kamasutra5

    -Te he dejado el desayuno en la mesa de la cocina, prosiguió. Tienes café recién hecho y agua caliente en el termo, por si prefieres té.

     -No te preocupes. Me visto en un santiamén y bajo contigo.

   -No, por favor. Disfruta tranquila del desayuno. Lo había preparado para ambos, aunque imaginaba que seguirías dormida. Ya me he tomado mi parte, así que ahora te toca a ti. La primera comida del día es la más importante.

     -Y no tienes tiempo para esperarme, claro.

    -No, ya te lo he dicho. Cuanto termines, cierras la puerta y te marchas. O te quedas, como gustes.

   -Tu casa es muy acogedora y no me importaría, pero también tengo cosas que hacer, le contestó Katty en tono complaciente.

  -Bueno, adiós, se despidió El Psiquiatra. Tomó su mano derecha, la besó y salió apresuradamente de la alcoba.

     Katty sintió sus pasos rápidos y escuchó el ruido de la puerta de la vivienda al cerrarse. Se levantó, se lavó la cara y se dirigió a la cocina. En la mesa había un servicio de café y varios yogures; un cesto con bollos tapado con una servilleta; pan, mantequilla y mermelada. Todo estaba dispuesto con esmero, como para hacerle una fotografía. Se sintió muy feliz. Sin duda, El Psiquiatra era un hombre fino y pulcro, como a ella le gustan. (Tenía un punto de cierto frikismo o locura peculiar -típico de su profesión- aunque ella aún no lo había descubierto). Tiempo al tiempo... Devoró buena parte del copioso desayuno y se marchó enseguida.

    Volvieron a quedar en los días y semanas siguientes, y ella a dormir en su casa. De forma similar a la primera vez, nada intimo ocurrió entre los dos. A la tercera no fue la vencida, y llegó la cuarta ocasión. Habían estado en el cine y después, cenando. Nada más entrar en la vivienda y cerrar la puerta, El Psiquiatra le preguntó tímidamente si podía besarla. Ella no le contestó y buscó su boca. Pasaron un largo rato allí, en el vestíbulo de entrada, Katty apoyada contra la pared, las lenguas enredadas y las frentes sudorosas. Los labios pegados, como si el largo tiempo que habían esperado ese momento los impidiera separarse. Las manos de él desabrochando los botones de la camisa verde manzana que llevaba Katty se interpusieron entre ambos cuerpos.

    El Psiquiatra lanzó una sonora exclamación al destapar sus pechos y rozar con la punta de su lengua los pezones turgentes. Katty se estremeció. El hombre tomó la dirección de la pista central y bajó lentamente hasta el bosque, saboreando cada centímetro del sendero. Agachado y con su cabeza situada frente al tesoro, lo lamió en cada milímetro y en cada pliegue. Sabiendo lo que hacía, explorando cada fuente de placer y prolongando cada gemido femenino con la fuerza inquebrantable del deseo.

   Ella llegó al paraíso mientras él permanecía vestido y sudado, la potencia de su virilidad estallando tras la barrera de un pantalón que Katty, al volver en sí, se dispuso a retirar para liberar el arma prisionera. Espada en alto, él la condujo al sofá y la sentó encima. Y ella lo sintió en su interior con la dureza del hierro y la potencia del rayo. Sus caderas cimbreaban y su cuerpo entero se balanceaba sobre el hombre al ritmo que imprimían sus alaridos, gotas de vida convertidas en chorros y fuentes de placer en manantiales...

    La sesión de sexo continuó en la cama. Katty no daba crédito a lo que estaba viviendo. El sonido de sus piropos susurrantes la transportó al mundo de los sueños. “¿Será verdad que éste es el hombre? ¿Habré encontrado, por fin, a mi media naranja?”, se preguntaba para sus adentros. Los ojos entreabiertos, los brazos de El Psiquiatra rodeando su espalda y la cabeza recostada sobre su hombro. Se quedó dormida y soñó que se hacía vieja a su lado...

                                                                                                     RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo

Recomendar

  • : Abremeloya
  • Abremeloya
  • : Un blog de relatos eróticos y cocina con solera. Nuevos contenidos a diario. De lunes a jueves, las aventuras nocturnas y las conversaciones sobre sexo y hombres de Emi, Wynie, Olivia y Katty. Los fines de semana, recetas elaboradas siguiendo los viejos cuadernos de cocina de mi abuela, escritos hace más de 80 años. Y todos los días, discusiones sobre temas sexuales en la sección "Foro de Debates"
  • Contacto

Donaciones Paypal

 Agradezco de corazón tu valiosa ayuda.

Para donar, pincha AQUÍ

 

Buscar

Contador

Archivos