Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
22 febrero 2012 3 22 /02 /febrero /2012 15:39

     ...Jadeaban al unísono, sus cuerpos empapados de sudor sobre la ancha cama...

     Mientras Emi Abbott maldecía a su amiga Wynie Smith por no querer acompañarla a la gala de entrega de los premios Goya, EMI ABBOTT TRIUNFÓ EN LA GALA DE LOS GOYA esta última se retocaba y se miraba complacida al espejo. Estaba citada con el profesor de Matemáticas en uno de sus bares habituales y quería mostrarse perfecta. Hacía mucho tiempo que no se habían visto, aunque él era el más fijo de sus amantes.

                                     220px-Wiki-T-square.png

    De entre todos los hombres con los que se había relacionado desde que obtuviera el divorcio, era el único con el que seguía manteniendo encuentros esporádicos. “Ése pesado nos va a durar más que el polaco¿EL TAMAÑO IMPORTA? , acostumbraba a decirle Emi, mientras Olivia N. y Katty Lloyd se reían y asentían. Olivia solía recriminarle a Emi que le diera tanta caña a su amiga cada vez que quedaba con él. “No entiendo por qué te molesta tanto. Si queda con él después de dos años será porque le gusta y yo me alegro por ella, que es lo que deberías hacer tú en lugar de enfadarte”. Pero Emi no podía soportarlo “porque no aguanto a las personas que se creen dueñas de la verdad y pretenden sentar cátedra cada vez que hablan” repetía a Wynie. Y ésta, la interesada, escuchaba las reprimendas de su amiga por un oído y las sacaba por el otro. No pensaba terminar con una relación que Emi estuvo ya a punto de romper y que, precisamente por dicha circunstancia, se había vuelto cada vez más esporádica. El profe se negó a quedar con ella y su círculo de amistades si Emi estaba presente, y generalmente lo estaba. Así que Wynie tenía que hacer cábalas para cuadrar los días en que no podía salir porque estaba con su hijo, los que dedicaba a sus amigas o a otro amante, y los pocos que restaban para encontrarse con él. Katty, por su parte, le insistía en que no podía pretender quedar bien con todos y le pedía sinceramente que hiciera lo que más deseara en cada ocasión, le gustara o no a Emi. Y el día de la ceremonia de los Goya fue una de esas ocasiones. No dio su brazo a torcer y se citó con el profe.

    Cuando llegó al local donde habían quedado, un bar de jazz al que él acudía habitualmente, lo vio sentado cerca de la barra hablando con una chica muy joven. Rápidamente se levantó, salió a su encuentro y se dispuso a presentarlas. Wynie se sobrepuso a la incómoda sorpresa de encontrarlo acompañado y saludó amablemente a la muchacha. Poco después se disiparon sus temores. El hombre la besó largamente en la boca delante de la jovencita y el dijo al oído que la deseaba y que se marcharían en breve.

     Durante el lento paseo al domicilio de Wynie, el profe le explicó que la chica del bar era una alumna que se había enamorado de el. Que le pedía reuniones sin venir a cuento, que lo buscaba en los descansos entre las clases y que lo telefoneaba con frecuencia. Le reveló que una noche cometió la tontería de acostarse con ella en el apartamento que compartía con otras estudiantes y tuvo la desfachatez de repetir la experiencia, hasta que la alumna quedó atrapada en las redes del amor hacia el experto y maduro profesor y empezó a sufrir. “Quise dejar de verla, le aseguré que estaba comprometido y no se lo creía. Se obsesionó conmigo y me perseguía hasta mi casa. Opté por citarla aquí a la misma hora que a ti, para que te conociera y me creyera”, le confesó.

     -Nada de esto habría ocurrido si nunca te hubieras acostado con ella, ¿verdad? Eres igual que todos los tíos. Os pierde la polla, le dais el gusto y luego no sabéis solucionar los conflictos que provocáis. Que sepas -le advirtió en tono enfurecido- que es la primera y la última vez que me utilizas para quitarte de encima a una de tus alumnas. O a cualquier otra mujer, recalcó. No quiero saber nada de tus líos testiculares. No me interesan.

    -Disculpa, no volverá a ocurrir. Tampoco pienses que te he llamado solo por esto. Tenía ganas de verte. Te deseo mucho, de verdad, le aseguró mientras la atraía hasta su cuerpo y le hacía sentir su miembro duro tras el pantalón de lana que vestía. Mira cómo me pones, mira cómo me pones, repetía.

     Besos largos en cada esquina que cruzaban, en el portal del edificio donde vivía Wynie y en el ascensor. El roce continuo con la herramienta enhiesta del hombre transportó a la mente de ella la imagen del falo poderoso entrando y saliendo de su cuerpo, y un río de aguas tórridas manó de su interior. Y el tiempo, cual varita mágica, convirtió la imagen en realidad para deleite de ambos, que jadeaban al unísono, sus cuerpos empapados de sudor sobre la ancha cama. Y en cada embestida de la lava sobre el cráter del volcán en erupción, Wynie se derretía en el universo del placer...

     Por muy buena amiga que fuera Emi y mucho que le dijera, estaba convencida de su acierto cada vez que aceptaba las citas de su amante más duradero. El hombre pareció adivinar sus pensamientos: “Me gustaría que nunca nos priváramos de la dicha de encontrarnos. Aunque sea solo de vez en cuando”, le expresó en tono cariñoso y con un gesto risueño dibujado en su semblante... Era el primer intermedio de la larga noche de pasión que se regalaron...

                                                                                                      RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
21 febrero 2012 2 21 /02 /febrero /2012 17:20

     Se llevó a casa el mejor premio de la noche sin estar nominada

 

    Emi Abbott se quedó en casa el fin de semana de Carnaval. Estaba invitada a varias fiestas, pero declinó su asistencia porque había decidido acudir a la Gala de los Premios Goya, que se celebró el pasado domingo en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid. Mientras los periodistas hacían cola para recoger sus acreditaciones, ella entraba como si fuera una estrella cinematográfica más, con el tarjetón que le envió el presidente de Academia. No en vano era la directora de la revista femenina más vendida del país. En cualquier sarao que se preciara reclamaban su presencia.

Tatuajegoya

     Haciendo honor a su condición de geisha  UNA AUTÉNTICA GEISHA , vestía unkimono rojo de seda y lucía un cuidado peinado al uso. Como detalle español a su estilismo exótico, se resguardaba del frío de la capital bajo una clásica capa negra, larga hasta los pies y de pura lana. Iba acompañada de Lola Valdés, su estilista personal y secretaria. Lola era el hombro en el que siempre se apoyaba cuando le fallaba Wynie Smith, la mejor de sus ochenta mejores amigas. Y Wynie la dejó el día de los Goya por una cita con el profesor de Matemáticas  DESAYUNO AFRODISÍACO , al que llevaba mucho tiempo sin ver. “Me la vas a pagar” rumiaba malhumorada poco antes de salir, mientras Lola se afanaba con los últimos retoques al modelo. Emi no podía soportar que su íntima la cambiara por un individuo insoportable e insolente, tal como ella consideraba al profesor. EMI, WYNIE, KATTY Y OLIVIA  Aunque era consciente de que ambas tenían un pacto según el cual un amante era motivo para que una de ellas plantara a la otra, el hecho de que el amante en cuestión fuera, precisamente, el profesor de Matemáticas la sacaba de quicio.

     -Es que no me entra en la cabeza, no entiendo qué le ve Wynie a ese gilipollas.

    -Quítale el gili, jefa, y lo que queda es lo que le ve tu amiga al profe. Seguro que la tiene bien hermosa, ¡jajaja!, bromeaba Lola.

    -Eso dice ella, pero yo no lo sé. Ni se la he visto ni quiero. Tú apenas la conoces, pero la Smith es una envidiosa. En la época en que empezamos a bromear con el vaso de cubata  ¿EL TAMAÑO IMPORTA? de mi amante polaco, ella salió con el cuento de que al suyo no le cabía en un vaso de ésos. ¡Qué casualidad!, ¿no? Justo cuando yo dije lo del polaco. Wynie -puntualizó- andaba con el profe desde antes, y nunca nos comentó que tuviera unaherramienta tan grande.

    A lo mejor no encontró la ocasión. Y no te sofoques, que se te estropea el maquillaje. Además, ¿para qué te enfadas? Si no podéis vivir una sin la otra, sois como el culo y la mierda. Con perdón por la expresión, jefa.

    Ambas rieron y se dispusieron a subir al taxi que las esperaba en la puerta. Al llegar, curzaron parsimoniosas la alfombra roja como dos estrellas más y accedieron al recinto. El rostro de Emi quedó petrificado cuando se topó de frente con el del acomodador que se ofrecía amablemente a acompañarlas a sus asientos. ¡Era la tentación tatuada!, el mismo tipo que conoció en El Maligno el último día que estuvo en dicho local, precisamente con su amiga Wynie Smith. UN TATUAJE EVOCADOR Tambièn él la había reconocido aunque      -gajes del oficio- lo disimuló con una sonrisa educada que ella percibió cómplice. Poco después, y unos minutos antes de que comenzara la ceremonia, él se acercó y le dio un sobre con la invitación a la gala. “Me han pedido que se la entregue, para que la guarde como recuerdo. Ábrala. Creo que lleva una nota dentro”, le indicó con la misma sonrisa cortés.

    Emi intuyó que se trataba de una excusa y que la nota era suya. Lo comprobó de inmediato. Con una caligrafía irregular, el amante tatuado escribió estas palabras: “sal a la puerta en el intermedio de la gala. Estaré esperándote”. Le obedeció y aguardó el momento emocionada y ansiosa. Al encontrarse con él, la agarró de la mano y la condujo a paso rápido hasta el pequeño habitáculo que usaban los empleados para cambiarse. “La serpiente te ha echado mucho de menos”, le dijo por el camino. “Quiere poseerte”, afirmó. “Igual me la como antes”, bromeó ella.

      Lo cierto es que, una vez solos, él cerró la puerta con pestillo y la despojó del kimono que cubría su cuerpo. Emi desabrochó los botones de la uniformada camisa blanca y descubrió el árbol en el torso, la manzana en el pecho y la serpiente que tapaba la hermosa herramienta enhiesta. Hizo ademán de acercar su boca al bicho, pero la tentación tatuada la colocó contra la pared, abrió sus muslos e introdujo a la serpiente por el túnel resbaladizo... Una Emi convertida en Eva cayó en las fauces de la serpiente que encogía y estiraba su cuerpo, reptando por la intimidad de la hembra que saboreaba las mieles de un paraíso que no era bíblico ni celestial, sino tan real y terrenal como el placer que estaba sintiendo...

       Y así fue como Emi Abbott, sin estar nominada, se llevó a casa un Goya de Honor, el mejor premio que la noche podía ofrecer a una estrella invitada como ella.

                                                                                                                     RoCastrillo

 

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
20 febrero 2012 1 20 /02 /febrero /2012 17:28

 

      La besaba con pasión al tiempo que la despojaba de su disfraz de charleston...

     Katty Lloyd esperaba ilusionada el sábado de Carnaval. Su amiga Estefanía  UN AVE FÉNIX LLAMADA... KATTY LLOYD le había preparado un plan prometedor: una fiesta privada con 200 invitados en un lujoso chalé de Puerta de Hierro. Aunque ese fin de semana tenía a su hijo, la perspectiva de conocer a alguien interesante o entablar nuevas relaciones en el citado evento la impulsó a pedir a su madre el favor de que cuidara al niño durante la noche indicada para poder asistir. Sacó del fondo del armario un disfraz negro de charleston y lo adornó con una peluca rubia que compró en un establecimiento cercano a su domicilio.

                                                        carnaval2012.jpg

    La noche que había preparado con tanta ilusión empezó decepcionándola. Al llegar a casa de su amiga, ésta le comunicó que la fiesta a la que tenían previsto asistir acababa de suspenderse por enfermedad repentina del anfitrión. A Katty le cambió la cara. Sus labios finos se torcieron. Un bufido de enfado reprimido a tiempo estuvo a punto de acabar con su fama de señorita de modales exquisitos. Su amiga le pidió que no se preocupara y la consoló con el argumento de que habían improvisado una velada carnavalera en casa de otro amigo. Y que éste último, incluso, se había tomado la molestia de contratar a una maquilladora profesional para perfeccionar los estilismos de todos los invitados... Que, por cierto, quedaron reducidos a la mínima esencia: de 200, a 20.

      Mientras su amiga terminaba de vestirse en la habitación, Katty fue al baño y aprovechó el momento para debatir consigo misma qué debía hacer ante el transcurrir de los acontecimientos. Estuvo a punto de olvidarse del Carnaval, tomar un taxi en dirección a la casa de su madre y dormir plácidamente junto a su hijo. Sin embargo, su novelería la superaba. Disfrutaba tanto con el solo pensamiento de que algo nuevo y excitante podía ocurrirle cada vez que pisara la calle, que el hecho de volver a casa la frustraba. Decidió, pues, asistir a la fiesta con su amiga.

    Escudriñó maravillada la coqueta residencia en la que se celebraba el evento. Entre la veintena de invitados había mayoría absoluta de mujeres, lo cual restaba atractivo a la charla del salón. Así que se dedicó a sus curiosidades. Pasó revista a la decoración y al estuco de las paredes y admiró las tres terrazas que tenía la vivienda. ¡Cómo viven algunos, qué suerte!, exclamó para sus adentros. ¡Y otros no levantamos cabeza con la jodida crisis!, se lamentó. Agradeció la suculenta cena a base de delicatessen y se echó unos bailes. Bailar le encantaba y se le daba muy bien. No en vano, había estudiado danza desde su más temprana infancia. Llegó a quedarse sola en la pista y a recibir sonoros aplausos de la concurrencia cuando terminó el tema de Madonna que estaba sonando. Bailes, risas y la noche avanzando. A las 4 de la mañana decidió abandonar la fiesta.

    Llegó a su apartamento y, nada más abrir la puerta, encontró un sobre blanco en el suelo. Extrañada, lo agarró y lo abrió en un santiamén. De su interior extrajo una nota con la siguiente inscripción: “Quería invitarte a mi fiesta de carnaval. Me temo que es tarde, pero si llegas a casa y ves esta nota, sube. Te estaré esperando. Tu vecino de arriba.

    El mensaje la entusiasmó y también la dejó algo confundida. Le extrañaba que hubiera fiesta arriba y no se escuchara música ni ruido alguno. “¿Será verdad lo de la fiesta, o querrá que suba para estar conmigo? Y si es esto último, mejor. Al fin y al cabo, el tipo me encanta y la última vez que lo vi, precisamente el día de los enamorados, no hicimos nada”. ¡FELIZ DÍA DE SAN VALENTÍN!  pensaba mientras subía las escaleras a cámara lenta. Llamó al timbre una sola vez y Adonis le abrió de inmediato.  REGALOS DEL DESTINO

    Katty tuvo claro que no se había dormido y la estaba esperando. Miró de soslayo el miembro erecto bajo el pijama y se ruborizó. Sin palabras, Adonis la achuchó entre sus brazos. La besaba con pasión al tiempo que la despojaba de su disfraz de charleston. Ella vio su sujetador volando y sintió sus pezones endurecerse al contacto con los dedos juguetones de su compañero. Minutos después, revolcados ambos en el sofá de cuero negro del salón, lo sintió entrar en su cuerpo. Llegó a excitarse mucho, aunque no alcanzó el climax. Él si lo hizo y se durmió enseguida. Katty se quedó allí, su cabeza recostada sobre el pecho de Adonis, pensando en qué sentido tenía hacerlo con el vecino de arriba, por muy guapo que fuera, o con cualquier otro que solo pudiera darle eso: sexo. Y ella nunca se había considerado mujer de “sexo por el sexo”. Necesitaba sentir algo más en el hombre que la poseyera: una muestra de cariño, unas palabras dulces... El sexo le gustaba pero, en la plenitud de su feminidad, lo que de verdad la reconfortaba era sentirse amada. No solo deseada.

   Os dejo, queridos lectores, un nuevo tema para el debate: ¿El sexo es suficiente, o necesitáis sentir amor para entregaros a alguien? Espero vuestros comentarios debajo del artículo, pinchando en “escribir un comentario”.

                                                                                              RoCastrillo

 

 

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
19 febrero 2012 7 19 /02 /febrero /2012 12:41

                         Un plato económico, exquisito y fácil de preparar

    Hoy me he levantado pronto y, después de desayunar, he cogido el cuaderno de cocina que mi abuela dedicó al pescado. RECETAS CON MUCHA SOLERA Ya tenía la receta elegida: Merluza a la Marinera. Empecé a leer los viejos apuntes y encontré varios detalles sorprendentes. A mi entender -y seguro que muchos de vosotros estabais pensando lo mismo- la Merluza a la Marinera llevaba una salsa de almejas y gambas. Mi primera sorpresa fue comprobar que no había ninguna referencia a estos ingredientes en la vieja receta de mi abuela. ¡La salsa solo se hace con algunas especias y una cucharada de zumo de limón! Mejor -deduje- así se convierte en un guiso barato y asequible a cualquier bolsillo, lo cual viene muy bien en estos tiempos de crisis profunda...

HNI_0069.JPGHNI_0071.JPG

    Otro detalle que me llamó la atención fue la referencia a “harina tostada”. Nunca había usado este condimento y tuve que llamar a mi madre para preguntarle cómo se hacía la harina tostada, ya que en la receta no está explicado. Pues buen: es tan sencillo como echar la harina en una sartén (sin aceite ni mantequilla) y removerla a fuego lento hasta que adquiera un color tostado. Tostar la harina, según me explicó mi madre, es un truco culinario que sirve para que el alimento que se reboce en ella -pescado en este caso- no pierda su consistencia al mezclarse con la salsa. Por tanto, esto fue lo primero que hice para empezar el guisado: tostar la harina. Aunque en la receta no se especifica qué tipo de harina hay que usar, me he decantado por una especial para rebozar pescado, la típica que utilizan en el Sur para hacer el “pescaíto frito”, y que venden en cualquier supermercado. Si os disponéis a cocinar esta merluza, no olvidéis el detalle de tostar la harina. Enumero, a continuación, los ingredientes, y luego os explico cómo elaborar este sencillo y tradicional plato marinero. Todo lo copio literalmente del cuaderno de pescado.

INGREDIENTES: Un kilogramo de merluza de la parte de la cola, un ramito de perejil, un poquito de tomillo, 4 dientes de ajo, una cucharada de zumo de limón, sal, pimienta, azafrán, harina tostaqda para envolver la merluza , 125 gramos de aceite.

MODO DE HACERLA: Córtense a la merluza las espinas de los lados, lávese con agua clara y pártase a ruedas que tengan algo más de medio centímetro de gruesas. Póngase sobre un paño o servilleta, y que suelten todo el agua. En un perol o cacerola échese una taza de agua, el perejil, ajos, tomillo, todo picadito, y el aceite. Póngase al fuego y en cuanto rompa el hervor agréguese el azafrán, la pimienta molida y la sal. Déjese hervir cinco minutos y añádanle el limón. Introdúzcanse después los trozos de merluza envueltos en harina tostada. Déjense hervir a fuego lento hasta que estén cocidos, pero sin dar lugar a que se deshagan. Apártense en buen punto (curiosa expresión) después de probarlos de sal. Váyanse colocando con la paletilla los trozos en la fuente, con cuidado de no romperlos, viértase la salsa por encima y sírvase caliente.

   Hasta aquí, lo escrito por mi abuela. Por mi parte, acabo de cocinar la merluza y la he servido en un plato para hacerle ha fotografía que ilustra esta receta. Como podéis observar, tiene un aspecto estupendo y he conseguido que no se rompiera ni una sola pieza. Aunque aún es pronto para comer, la he probado para confirmaros que me ha salido buenísima. El sabor especiado de la salsa es muy agradable, sin que resulte picante.

   Os apunto, también una sugerencia útil: como la merluza hay que partirla en rodajas, se puede comprar ya de esta manera, o usar las bolsas de rodajas de merluza que venden congeladas. Y os animo a preparar este plato económico, exquisito y, una vez aclarado el asunto de la harina tostada, muy fácil de preparar. Se trata, además, de una receta ideal para quienes tengáis poco tiempo. Desde que saqué la merluza del frigorífico hasta que la he servido no han pasado más de 40 minutos, incluyendo el tueste de la harina y el picado del ajo y el perejil.

    Os deseo, queridos lector@s, un feliz domingo. Y os adelanto que intuyo unos relatos muy jugosos a partir de mañana lunes. Mis amigas MIS AMIGAS se han ido de fiestas carnavaleras todo el fin de semana. ¡Esta tarde me llamarán para contarme las experiencias vividas que, como siempre, os trasladaré puntualmente!

Repost 0
Published by abremeloya - en RECETAS CON SOLERA
Comenta este artículo
18 febrero 2012 6 18 /02 /febrero /2012 12:32

Hoy es sábado, estoy con mi hijo y nos hemos levantado un poco tarde. He preparado un desayuno para los dos que incluía tostadas con aceite y azúcar y bizcocho de limón  BIZCOCHO DE LIMÓN 4,3,2,  Después de desayunar me he sumergido en el viejo cuaderno de cocina que mi abuela dedicara al pescado para elegir la receta. Tras examinar varias me he decantado por la Merluza a la Marinera, cuya receta veréis en breve -si tengo tiempo, esta tarde, y si no, mañana- publicada en estas páginas.

Me he asomado al balcón y hace un día estupendo. El cielo está despejado y luce el sol en Madrid. Es muy tarde, casi las 13,00, pero tenemos que hacer la compra. Nos disponemos, por tanto, a salir a la calle. Presiento que hoy nos vamos a pasar mucho de nuestra hora habitual de comer, sobre las 14,30-15,00. Tengo que preparar la merluza y no sé cuánto tiempo me llevará, puesto que mi abuela no lo dejó especificado en la receta. Hoy, además, tengo que añadir otra tarea a mis típicos quehaceres culinarios de sábado. La casa está muy desordenada porque mi hijo tuvo ayer invitados para merendar. Seguro que os imagináis el lío que forman varios niños juntos y la tarea que dejan cuando se marchan ¡Se me acumula el trabajo, así que os dejo! De momento, claro. Volveré luego para contaros mi aventura con la Merluza a la Marinera. 

No faltéis a la cita de cada fin de semana: cocina con solera en ABREMELOYA!!!

                                                                                                       RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en RECETAS CON SOLERA
Comenta este artículo
17 febrero 2012 5 17 /02 /febrero /2012 10:56

 

                                              Un guiso clásico de mamá

Las mujeres de mi familia, tanto por parte materna como paterna, son muy buenas cocineras. Estoy acostumbrada a verlas en faena desde que tengo uso de razón. Mis tías elaboran tartas y dulces exquisitos y a mi madre le ocurre lo mismo que a mi: preferimos nos encanta comer dulces pero, a la hora de cocinar, preferimos los guisos y las salsas antes que la repostería. Hoy os propongo una de las recetas preferidas de mamá: carne en salsa de zanahorias. Un plato rico en vitaminas, nutritivo y, como todas las recetas de este blog, fácil de elaborar

                                       Carne-con-zanahorias.jpg

INGREDIENTES PARA 4-6 PERSONAS: Un kilo de magro de cerdo troceado, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 5 o 6 zanahorias peladas y partidas en rodajas, 1 vaso de vino blanco, aceite de oliva, sal, pimienta y dos hojas de laurel. Pongo carne de magro de cerdo porque resulta tierna y jugosa, pero si a alguien no le gusta puede sustituirla por trozos de ternera para guisar.

ELABORACIÓN: He utilizado la olla express para cocinar este plato. También se puede hacer en una cazuela aunque, por supuesto, será necesario emplear más tiempo para que la carne se ponga tierna. Empezamos cubriendo el fondo de la olla de aceite de oliva y poniéndola al fuego. Cuando el aceite esté caliente le añadimos la cebolla muy picadita, los ajos y las zanahorias. Una vez que el refrito empiece a coger color, agregamos los trozos de carne salpimentados, las dos hojas de laurel y removemos. A continuación ponemos el vaso de vino y lo dejamos que se evapore. Llegado ese momento, echamos dos vasos de agua templada y tapamos la olla. La dejamos a fuego medio unos 20 minutos. Transcurrido ese tiempo, destapamos la olla y sacamos los trozos de carne. Pasamos la salsa por el chino o por la batidora, agregamos la carne que teníamos apartada y ¡listo!

Si en lugar de olla express se emplea una cazuela, el tiempo de cocción dependerá del tipo de carne que se utilice, pero tratándose de cerdo o ternera nunca será menor a una hora.

 GUARNICIÓN: Proporgo dos tipos de guarnición para acompañar este guisado. La primera, patatas fritas, que suele ser el complemento preferido de los niños. La otra es un simple arroz blanco, que resultará sabrosísimo al mezclarlo con la salsa de la carne.

Os animo a preparar y disfrutar de este plato sencillo y nutritivo. Con el estómago lleno, mi recomendación es que os echéis a la calle a disfrutar del carnaval con energías renovadas. 

Y mañana, como cada sábado, vuelven las recetas con solera: las que preparo siguiendo los viejos cuadernos de cocina que escribieron mi abuela y mi bisabuela RECETAS CON MUCHA SOLERA  

Os espero aquí, en este rincón de la web que os proporciona, de lunes a jueves, relatos eróticos basados en las aventuras de mis amigas  MIS AMIGAS 

Y los fines de semana, cocina con solera. Recetas, trucos y secretos de la gastronomía tradicional española. ¡Que lo disfrutéis!

                                                                                                RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en RECETAS CON SOLERA
Comenta este artículo
16 febrero 2012 4 16 /02 /febrero /2012 16:23

     Hombres que se sienten atraídos por hermafroditas

    La noche que Olivia N. conoció a Jessica, Katty Lloyd y Wynie Smith acudieron a una fiesta que ofrecía el Elegante LA NOCHE DE ABREMELOYA!!! (II) en una conocida sala de conciertos de la capital. Pese a la insistencia de sus amigas, Olivia se negó a asistir porque el interesado, tras dejarla plantada, no se dignó a llamarla para invitarla personalmente. UN PLANTÓN NADA ELEGANTE Dicha circunstancia la impulsó a asistir al recital de flamenco que terminó tal como os contaba ayer en este blog. Por tanto, al mismo tiempo que ella intentaba zafarse de las caricias de un veterano cantaor, sus amigas movían el esqueleto al son de la música que pinchaba el Elegante.

                                                  hermafrodita.jpg

   Casualmente, Katty y Wynie, tras departir durante un buen rato con el anfitrión, se encontraron en la fiesta con dos tipos con los que coincidían de forma habitual en El Maligno: Candenauer y el Abogado. Ambos, atentos y solícitos, no se separaron del dúo femenino en toda la noche. Y tampoco ellas rechazaron la compañía masculina. Aunque ninguno de los dos era el típico hombre con el que se hubieran metido en la cama, les caían bien y se sentían cómodas en su compañía. Tanto, que cuando terminó la fiesta se fueron con ellos a El Maligno.

      Wynie conocía a Candenauer desde hacía muchísimos años y lo consideraba un amigo. Nunca había pensado en tener una relación sexual con él. Respecto al Abogado, lo veía con frecuencia en El Maligno y solían charlar o bailar algún tema juntos, aunque tampoco le atraía físicamente. También Katty conocía a ambos y le ocurría igual que a su amiga: le resultaban simpáticos pero no sentía atracción física hacia ninguno de los dos. Sin embargo, esa noche se vio obligada a rechazar educadamente a Candenauer. Poco después de llegar al Maligno, Wynie se puso a bailar con el Abogado y Candenauer aprovechó la oportunidad. Siguió a Katty hasta la habitación roja, se sentó a su lado y le pidió sin mayor dilación que terminara la noche en su cama. “Me caes muy bien, pero no tanto cómo para eso”, le contestó la dama con una sonrisa tímida. El hombre, que ya lo había intentado en anteriores ocasiones, no tuvo más remedio que darse por vencido.

     Katty y Wynie terminaron la noche solas y cada una en su casa. A veces, estas cosas pasan... También en El Maligno.

   Wynie se despertó sobresaltada al escuchar el teléfono sonar con insistencia. Se levantó a cogerlo, temerosa de que algo le hubiera ocurrido a su hijo, que pasaba el fin de semana con el padre. Afortunadamente, respiró tranquila al escuchar la voz de Olivia al otro lado del aparato. Ésta, de sopetón, le relató la aventura vivida junto a Jessica con todo lujo de detalles y le pidió que interpretara el insulto final. tortillera.  ELLA ES ÉL Y NADA ES LO QUE PARECE

     -No entiendo por qué me dirigió esa palabra. Tortillera sería en caso de haber aceptado su oferta, ¿no?. Estoy muy confundida, Wynie. No puedo dormir y no me aclaro con nada de lo que ocurrió. Me asusté mucho y la eché de casa. En tono agresivo, sí, corroboró. Me puse muy nerviosa. ¿Te imaginas lo que supone abrir el ojo y encontrarte a una tipa metida en tu cama y susurrándote al oído?

   -Es normal que te asustaras, Olivia. Se trataba de una desconocida y no sabías sus intenciones.

     -¿Por qué me llamó tortillera? ¿Tú que opinas?

     -Es muy sencillo, Olivia. No permitiste que te metiera su polla. Ni más, ni menos.

     -Yo no vi que tuviera polla.

    -Pero la tenía, estoy segura. Yo, como tengo que escribir sobre cualquier cosa para ganarme la vida, he llegado a redactar textos publicitarios para páginas calientes. La agencia que me encargó esos trabajos me envió imágenes para ilustrar los escritos. Tuve la oportunidad de ver fotos de mujeres guapísimas, con pechos prominentes y enormes pollas erectas. Como la que tendría tu amiga... Te repito que estoy segura de ello. Por dicha razón te llamó tortillera. Interpretó que no te gustaba su polla.

     -No la vi, pero creo que no me hubiera gustado. No me imagino a una mujer guapa, con una delantera generosa y una polla. Da igual que fuera grande o pequeña... Teta y sopa no caben en la boca, como dice el refrán, comentó riendo. Y a ti, ¿te hubiera gustado?

   -Por supuesto que no, aseguró Wynie. A mi me gustan los hombres-hombres, con aspecto varonil. No me imagino besando a una tía, por mucha polla que tenga.

     -¿Y tú crees que hay mujeres que consentirían una relación de ese tipo?

     -Puede, aunque según tengo entendido, ese tipo de mujeres a quién gustan es a los hombres. Hay machos a los que les debe poner cachondos tocar las tetas de una hembra que al mismo tiempo tiene un pene para darles por detrás, explicaba Wynie a Olivia con palabras interrumpidas por las carcajadas de ambas.

     -Es que hay gente para todo en este mundo. Y, ahora que lo pienso, puede que abunden los hombres con esos gustos tan peculiares, indicó Olivia.

     -¿Lo dices por alguna razón concreta?

    -Sí, afirmó. Jessica llevaba muchísima pasta encima, te lo aseguro. Además de la cartera llena de billetes, todo lo que vestía y los cosméticos que sacó en el baño eran de marcas de lujo, chaneles y demás. ¿Y de dónde saca tanto dinero? Pór lógica, de la prostitución.

    Sí, está claro. La mayoría de los travestís viven del sexo. Y, aunque los habrá operados, creo que los que más abundan son los hermafroditas, es decir, los que poseen los dos sexos y usan ambos para dar placer. O mejor dicho, venderlo, como Jessica...

     Aclarado el asunto, las amigas colgaron el teléfono y continuaron con la actividad que más necesitaban. Y en esta ocasión no era el sexo, sino el sueño reparador...

                                                                                                                  RoCastrillo

 

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
15 febrero 2012 3 15 /02 /febrero /2012 16:39

 

     Su nueva amiga le pedía sexo y trataba de convencerla para que se rindiera a los placeres de la carne...

    Jessica era guapa y tenía glamour. Llevaba un vestido de fiesta de Versace, un bolso de Luis Vuiton y conducía un BMV. Cuando Olivia N. la conoció no dudó de su feminidad. En ningún momento pensó que aquella mujer hermosa y elegante no lo era del todo. Se la presentaron en el transcurso de una actuación flamenca a la que asistía invitada por el artista, un famoso cantaor de casi 70 años y antiguo cliente de los negocios que compartía con su ex marido.

                                                           travesti.jpg

     Después del concierto, Olivia aceptó la invitación del grupo de artistas para tomar una copa en un club especial, según le dijeron. Sin embargo, al cruzar la puerta del local en cuestión comprobó decepcionada que allí no había nada singular ni que llamara la atención. Se trataba de un bar de cañas normal y corriente, alicatado en blanco y con una barra metálica atestada de parroquianos que bebían cerveza y devoraban bocadillos. Aspiró contrariada el olor a fritanga barata y no pudo evitar que una mueca de decepción se dibujara en su rostro maquillado con esmero.

     Unos minutos después de entrar llegó la primera sorpresa de la noche. Se abrió una puerta de madera situada al fondo del local y salió una señora de mediana edad, cabello rubio impecable y elegantemente vestida, que saludó efusiva al cantaor e invitó al grupo a acompañarla. En una noche donde nada era lo que parecía, franquearon la puerta de madera y entraron en un salón decorado en tonos rojizos y lujosamente adornado con sedas y terciopelos. La rubia les pidió que se acomodaran y llamó a un camarero uniformado que salió de una cocina de diseño situada al fondo de la estancia. De repente y como por arte de magia, la mesa baja de mármol situada frente al sofá empezó a llenarse de copas y platos que contenían manjares exquisitos: jamón ibérico, paté francés, tarrinas de caviar y otras delicatessen. El cantaor se sentó al lado de Olivia y empezó a piropearla. Ella le sonreía complacida y el hombre se tomó la libertad de pasar a mayores. Acarició sus muslos prietos bajo la falda negra, al tiempo que le decía al oído que la deseaba y que estaba mucho más guapa que cuando vivía con su marido. Ella se limitó a sonreirle. Aunque no le gustaban los hombres tan mayores, el cantaor le caía muy bien, era muy simpático y no le importaba regalarle el disfrute de acariciar sus piernas... El anciano vio el camino libre y se atrevió a introducir sus dedos arrugados en el escote de Olivia, pretendiendo toquetear sus pechos voluminosos. El gesto la desagradó y decidió levantarse con la excusa de ir al baño. Fue entonces cuando Jessica entró en acción y se ofreció a acompañarla. Olivia no vio nada raro en ese gesto cordial y aceptó.

      Jessica la esperó mientras hacía sus necesidades y una vez fuera, frente al espejo, abrió su bolso y sacó una colección de cosméticos de alta gama. Ambas se retocaron el maquillaje con un frasco de Lancome, perfilaron sus labios con una barra roja de Yves Saint Laurent y se perfumaron de Coco Chanel. Volvieron al salón, se sentaron juntas y compartieron charla y risas. Abandonaron el curioso local al amanecer y Jessica se ofreció a llevar a Olivia en su lujoso BMV hasta su domicilio. Ésta, mujer agradecida y estupenda anfitriona, la invitó a tomar la última copa en casa. Fue allí cuando se dio cuenta de que su nueva amiga no era una mujer de verdad. El paso de las horas le reveló detalles de una masculinidad que el maquillaje y los efluvios de la noche habían tapado. Su voz se volvió más ronca y la característica nuez de los varones se hizo visible al despojar su cuello del delicado pañuelo de seda que lo cubría. Cuando los ojos se les caían y el paso de las horas agotó la conversación de ambas, Olivia decidió acompañar a Jessica a la habitación de invitados y retirarse a la suya.

     En medio de su plácido sueño, una voz susurrante que acariciaba su oído despertó a Olivia. Abrió los ojos sobresaltada y descubrió a Jessica recostada a su lado. Su nueva amiga le pedía sexo y trataba de convencerla para que se rindiera a los placeres de la carne.

    -Ven a mis brazos, Olivia. Ya verás lo bien que lo vamos a pasar juntas, le suplicaba Jessica en tono lastimero.

     Olivia dio un salto de la cama y empezó a gritarle, víctima de la confusión y los nervios.

    -¿Qué dices de tus brazos? Déjame en paz y sal ahora mismo de mi cama y de mi casa. Vamos, date prisa, le ordenaba furiosa, pidiéndole a voces que se vistiera de inmediato y se marchara.

     -Tortillera, eso es lo que tú eres, una tortillera, la insultaba Jessica mientras se vestía.

   Olivia la escuchó atender una llamada de su móvil y balbucear unas palabras a un interlocutor anónimo: “estoy saliendo de la casa de una tortillera”. Sin entender el significado de lo que decía su ya ex amiga, la vio bajar apresurada las escaleras de caracol que comunicaban su dormitorio con el resto de la vivienda, cruzar el amplio salón en un par de zancadas y abandonar la casa con un portazo tan sonoro que hizo temblar las paredes. También Olivia tembló. Tanto, que tuvo que refugiarse en el calor de una gruesa manta, tomarse un vaso de leche caliente y volver al abrigo de su alcoba y de su cama... “Mañana será otro día...Esto se lo tengo que contar a mis amigas”, MIS AMIGAS pensaba momentos antes de que el sueño se adueñara por completo de su ser... 

                                                                                               RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
14 febrero 2012 2 14 /02 /febrero /2012 16:24

     ...Olivia cerró los ojos y se entregó al beso profundo de los labios apasionados que bebían el dulzor de su boca...

                                      www.BancodeImagenesGratuitas.com-Corazones-para-el-14-de-fe.jpg

    Emi, Wynie, Olivia y Katty, las protagonistas de ABREMELOYA!!! aseguran que no están enamoradas. Pese a este pequeño inconveniente, las cuatro pensaban celebrar el día de San Valentín. A primera hora de la mañana Emi recibió varios regalos en su despacho. Como era habitual en ella, acumulaba más trabajo que tiempo para realizarlo, así que pidió a Lola Valdés, su fiel estilista personal y secretaria, que los abriera. Ni siquiera en eso podía entretenerse. Varios frascos de perfume, un par de cajas de bombones y un bonito pañuelo de seda se acumulaban en la mesa auxiliar de su despacho, ya abarrotada de revistas y fotografías. Las obligaciones la abrumaban en los días previos al cierre de la revista y no tenía tiempo de pensar quién y qué le habían regalado. Tampoco le importaba. Estaba convencida de que se trataba de obsequios de conveniencia. No se los enviaba ningún hombre enamorado, sino directores de marketing de diversas marcas, interesados en quedar bien con la jefa suprema de la publicación femenina más vendida de España. Al menos, eso creía ella. Y cuando tales pensamientos asaltaban su mente, se enfadaba y le entraban ganas de tirar a la papelera tanto cacharro repetido. Solo eso, ganas, porque no era mujer de tirar objetos sin estrenar. Decidió pedir a Lola que llamara a las redactoras para que se los repartieran, justo en el momento en que la susodicha irrumpía en la puerta de su despacho.

     -Te traigo un precioso ramo de rosas rojas, jefa. Acaba de llegar y me da la impresión de que el remitente no te lo envía por compromiso. Creo que se trata de un enamorado.

     -¿Ah, si? Vaya novedad. Déjame la tarjeta, si es que trae.

     -Aquí está. Escrita a mano y en un idioma raro. Espero que lo entiendas, le indicó Lola al tiempo que despegaba la tarjeta del envoltorio de plástico y la ponía en sus manos.

      El rostro agrio que Emi ponía durante sus largas jornadas laborales se dulcificó de repente y una sonrisa se dibujó en sus labios al descubrir la identidad del remitente. En su lengua materna, su añorado polaco  EL DESPERTAR SEXUAL DE EMI ABBOTT le escribía el siguiente texto: “Te quiero y te querré siempre. No importa el tiempo que pase lejos de ti”. Emocionada, lo leyó en voz alta y en español, mientras la secretaria descubría los gruesos lagrimones que inundaban la mirada azul de su superiora.

      -Las envía el extranjero ése que te tiene loca, el polaco, ¿verdad, jefa?

      -Sí, reconoció. Cancela las dos citas que tengo esta tarde, le ordenó.

      -¿Por qué? No estarás pensando en coger un avión para verlo.

     -No, ya no estoy tan loca. Simplemente,tengo derecho a descansar y a tomarme mi tiempo. Reserva una mesa para las dos en el restaurante que más te guste. Tú y yo vamos a celebrar juntas el día de San Valentín. Sin interrupciones y sin reuniones. Diversión sin límite de tiempo, ¿qué te parece?

      Lola asintió. No tenía pareja y su jefa le caía bien. La soportaba, incluso, cuando Emi se enfadaba y le gritaba por cualquier tontería.

   Al mismo tiempo, el timbre sonaba en el apartamento de Olivia N. Salió del baño apresurada, abrió la puerta y sus ojos se quedaron petrificados. Enmudeció por la sorpresa y se quedó mirando fijamente, no sabía si a la hermosa orquídea morada o al caballero que la sujetaba entre sus manos: el ejecutivo que se convirtió en león para amarla una fría mañana en la sierra de Madrid.  UN LEÓN DISFRAZADO DE EJECUTIVO

     -Feliz Día de San Valentín, la saludó el hombre acercando a su rostro la bella flor. Te has quedado pasmada. ¿No vas a invitarme a pasar?

     -Lo siento, no te esperaba. Adelante, balbuceó con timidez.

     El ejecutivo dejó la orquídea encima de la mesa del comedor y la abrazó con fuerza. Olivia cerró los ojos y se entregó al beso profundo de los labios apasionados que bebían el dulzor de su boca.

     Mientras, en una vivienda del centro de Madrid, Wynie Smith dibujaba un corazón rojo en la superficie de un bizcocho que acababa de sacar del horno. Lo estaba haciendo con fresas trituradas, la fruta preferida de su hijo. Con él iba a pasar el Día de los Enamorados. “No existe amor en el mundo tan grande ni tan auténtico como el suyo”, pensaba mientras adornaba el dulce. “¿Con quién voy a celebrar San Valentín mejor que con mi niño?, se preguntaba. “Ningún hombre se merece tal honor. Son todos unos egoístas de mierda y no tienen la generosidad necesaria para amar de verdad. Solo sirven para lo que sirven, y algunos ni para eso”, musitaba para sus adentros. Orgullosa, se deleitaba con el aspecto del pastel recién terminado. “Y no es para ninguno de vosotros”, exclamaba dirigiéndose a la fila imaginaria que formaban sus amantes: los pasados, los actuales e, incluso, algún otro que pudiera llegar del futuro.

     Tal como le ocurrió a Olivia, Katty también recibió una visita sorpresa. Estaba a punto de salir para recoger a su hijo del colegio cuando llamaron al timbre. Antes de abrir, miró por la mirilla y comprobó, orgullosa, que era el vecino de arriba quien se dignaba a visitarla. Pese a vivir en el mismo edificio, no se habían visto desde la noche que pasaron juntos. REGALOS DEL DESTINO Le abrió la puerta y, en tono sosegado, le preguntó qué deseaba.

     -A ti, te deseo a ti, repitió el hombre sonriendo. He venido a invitarte a cenar esta noche.

     -Lo siento, estoy con mi hijo, se disculpó ella.

     -No importa, puedes traerlo. Así me conoce. Somos vecinos, ¿no?

    -Si, por supuesto, afirmó ella. Pero antes quiero dejarte claro que no me quedaré a dormir contigo. No pienso dejar a mi hijo solo, aún es pequeño.

   -Vale, de acuerdo, aceptó Adonis. Hay muchos días, ¿verdad?, le preguntó con su cautivadora sonrisa. Y Katty, encantada, se regodeó pensando en la belleza inigualable del hombre que acababa de invitarla a cenar en la noche de San Valentín.

                                                                                                                   RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo
13 febrero 2012 1 13 /02 /febrero /2012 15:24

      "EL MUNDO SE MUEVE POR COJONES"

   Katty Lloyd y Wynie Smith salieron risueñas esa noche. Las habían invitado a la inauguración de una exposición de esculturas en una galería de arte propiedad de una familia de rancio abolengo. Katty, niña de alta cuna MIS AMIGAS  se sentía como pez en el agua entre aquellas señoras recién salidas de la peluquería y luciendo estilismos de cotizadas marcas. Caballeros enchaquetados que olían a perfume caro las saludaban con sonrisas suaves y ligeras inclinaciones de cabeza mientras ellas, mujeres de mundo acostumbradas a navegar en cualquier tipo de aguas, contemplaban las curiosas formas y volúmenes abstractos de las piezas que se exhibían en varias salas.

                                                                150px-Figura_itifalica_ibera_-M.A.N._Madrid-_01.jpg

    Una vez concluido el visionado artístico, bajaron al patio central del edificio donde se celebraba el ágape inaugural. Junto a una gran mesa rectangular donde se apilaban botellas de vino y cerveza, una alta estufa de exterior mitigaba el frío de la noche. Katty y Wynie, tras servirse unas copas de vino tinto, se dirigieron a la “zona caliente”. Justo en el mismo lugar dos caballeros, morenos y muy altos -los más altos de la fiesta- pretendían resguardarse de las bajas temperaturas. Junto a ellos, dos jovencitas a las que no prestaban atención y las recién legadas Katty y Wynie con quienes, tras presentarse amablemente, empezaron a conversar. Ambos eran primos y de raza gitana. El más corpulento de los dos -1,97 metros de estatura, según les dijo- comentó a Katty que acababa de terminar sus estudios universitarios de Filosofía y se disponía a preparar su tesis doctoral, basada en la teoría del Logofonofalocentrismo.

    ¿Qué palabreja has dicho?, saltó Wynie, que tenía un oído puesto en su conversación y el otro en la que mantenía su amiga con tal alto galán.

    -Logo es el cerebro. Fono, el habla. El resto, falo y centrismo, ya lo sabéis, indicó el filósofo.

     -Sigo sin entenderlo. Explícalo en dos palabras, le pidió Wynie.

     -Por cojones, aclaró el hombre. Con ello quiero decir que el mundo, desde que existe, se mueve por eso, por cojones.

     -Jajajaja! Ahora está claro, asintieron ambas amigas soltando una sonora carcajada.

     -Desgraciadamente, así es, corroboró Katty. Si fueran las mujeres quienes domináramos el mundo, no sería tal como es. Sin ir más lejos, no habría guerras, porque el género femenino es sensible y negociador. Las madres no consentiríamos mandar a nuestros hijos a la muerte por un trozo de tierra, argumentó.

   -Eso ocurriría en el caso de que las mujeres que llegasen al poder no adoptaran la personalidad de los hombres, como ocurrió con Margaret Thatcher o Golda Meir, indicó Wynie.

     -Que eran mujeres con los mismos cojones que cualquier hombre, o incluso con más, puntualizó el filósofo. Por eso alcanzaron el poder, aseveró. Lo que quiero dejar claro es que los cojones dominan el mundo, ¿estáis de acuerdo?

     -Desgraciadamente, así es, contestaron ambas amigas al unísono.

   La velada avanzaba con los cuatro inmersos en una conversación, entre filosófica y mundana, sobre los cojones, el poder y la historia. Mientras, las dos jovencitas continuaban parapetadas junto a ellos, quietas y sin decir palabra. Hasta que el otro caballero, que dijo no ser filósofo, sino artista -pintor, para más señas- aclaró que unas de las dos jovencitas era su novia, y la otra pretendía convertirse en la de su amigo.

    -Como no habláis con ellas ni las habéis presentado, pensábamos que no las conocíais, elgó Katty en plan disculpa.

     -Os dejamos con ellas, indicó Wynie.

     -No, no importa, comentó el filósofo. Una sí es la novia de mi primo, pero yo no quiero ser el novio de la otra. Me cae bien, nada más, puntualizó con una sonrisa cínica.

     Las amigas decidieron que era mejor dejarlos con las jovencitas y se despidieron. Antes de que se alejaran, el filósofo pidió a Katty su número de teléfono. Ella se lo dio y se besaron amablemente. Continuaron un rato más en el evento, hablando con unos y con otros. Katty, feliz por la admiración que generaba en aquel ambiente sofisticado y de postín, imaginaba a su ex marido -que tenía la costumbre de llamarle marquesita para humillarla- espiándola mientras ella se desenvolvía como pez en el agua, con un savoir faire que le habían enseñado desde la más tierna infancia.

    -Si me viera pensaría, “mira la marquesita, qué ancha se encuentra en un mundo de pijos”, comentó a Wynie.

    -Pura envidia, rió ésta. No pienses ahora en tu ex, que aún nos queda mucho que ver por aquí. Y no es plan de distorsionarnos la cabeza con tonterías, argumentó Wynie, que vivía con los pies pegados en la tierra y no era amiga de elucubraciones que no conducían a nada.

    Conversaron con algunos caballeros más, pero salieron solas del evento. Avanzada la media noche se despedían de unos y de otros y se marchaban riendo, comentando la teoría del logofonofalocentrismo e intentando no olvidar tan compleja definición.

                                                                                                                       RoCastrillo

Repost 0
Published by abremeloya - en MIS AMIGAS
Comenta este artículo

Recomendar

  • : Abremeloya
  • Abremeloya
  • : Un blog de relatos eróticos y cocina con solera. Nuevos contenidos a diario. De lunes a jueves, las aventuras nocturnas y las conversaciones sobre sexo y hombres de Emi, Wynie, Olivia y Katty. Los fines de semana, recetas elaboradas siguiendo los viejos cuadernos de cocina de mi abuela, escritos hace más de 80 años. Y todos los días, discusiones sobre temas sexuales en la sección "Foro de Debates"
  • Contacto

Donaciones Paypal

 Agradezco de corazón tu valiosa ayuda.

Para donar, pincha AQUÍ

 

Buscar

Contador

Archivos